VISEC fue presentado como ejemplo de cómo la trazabilidad puede transformar las cadenas de producción de alimentos.
Argentina es uno de los principales productores y exportadores mundiales de soja y carne. A medida que los mercados internacionales incorporan nuevos estándares socioambientales, poder demostrar de dónde proviene un producto y cómo fue producido se vuelve cada vez más relevante para mantener el acceso a mercados y fortalecer la competitividad del sector.
En este contexto, VISEC -la plataforma de trazabilidad de soja y carne Argentina- fue presentada por The Nature Conservancy (TNC) durante la Semana del Clima de Nueva York.
El evento fue el lunes 21 de septiembre, en el panel “De la pastura al puerto: casos que iluminan la trazabilidad de la cadena de suministro por tierra y por mar”, la organización reunió cuatro casos modelo de trazabilidad en el mundo que muestran distintas formas de avanzar hacia cadenas de alimentos más transparentes y sustentables: ganado, camarón, atún y soja.
VISEC fue presentado por Melissa Brito, co-directora de Sistemas Alimentarios Regenerativos de TNC, y Wei Peng, directora global de Sustentabilidad de Louis Dreyfus Company.
La plataforma que traza el camino de la soja y la carne argentina
VISEC es una plataforma argentina de trazabilidad socioambiental que reúne a todos los actores de las cadenas de valor de la soja y la carne bovina y es una iniciativa de TNC Argentina, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), el Centro Exportador de Cereales (CEC) y Peterson.
La creación de la plataforma es un caso colaborativo único en América Latina, porque están involucrados todos los actores de la cadena de valor tanto de soja como de carne, comprende la participación de las siete bolsas de cereales y comercio del país y tiene el aval del Gobierno Nacional.
A diferencia de otras herramientas de trazabilidad, VISEC funciona como una infraestructura compartida para toda la cadena. Productores, corredores, procesadores, exportadores y otros actores operan sobre un mismo sistema para seguir el recorrido de los productos y trazar la información ambiental y social.
En el caso de la soja, el sistema permite seguir el grano producido desde el campo donde se cosechó hasta el puerto de embarque y reunir la información necesaria para respaldar la debida diligencia requerida por el Reglamento Europeo sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR 2023/1115).
Entre los criterios que contempla se encuentran el cumplimiento de la Ley de Bosques, la ausencia de superposición de producción con áreas protegidas y la condición de libre de deforestación posterior al 31 de diciembre de 2020 que establece el reglamento europeo.
Para un país exportador como Argentina, contar con sistemas que permitan demostrar el origen y las condiciones de producción también puede contribuir a sostener el acceso a mercados internacionales cada vez más exigentes.
Trazabilidad en soja. VISEC tuvo su espacio para conectar uno a uno con los asistentes al evento. © Jonathan Grassi
La presión global sobre el agro argentino
La producción de carne y soja está en el centro de una transformación global de los sistemas alimentarios. A nivel mundial, ambas cadenas representan el 40% de la pérdida de biodiversidad y hábitats. En Argentina, esta tensión se expresa con particular fuerza en el Gran Chaco, el segundo bosque más grande de Sudamérica: en la última década, la región perdió 2,2 millones de hectáreas de bosque nativo, el 76% de esa pérdida por avance de la frontera agropecuaria.
Pero el desafío de construir cadenas más transparentes y sostenibles es de alcance nacional: VISEC fue concebido para trabajar sobre las cadenas argentinas de soja y carne bovina, conectando a los distintos actores en una infraestructura común.
“La trazabilidad puede alinear a todos los actores de una cadena de valor en una misma agenda de transformación, evitando esfuerzos duplicados y multiplicando impactos. También puede abrir oportunidades para los productores, aportar transparencia a las empresas y orientar políticas e incentivos hacia sistemas productivos más sostenibles”, señala Paula Caballero, directora regional de TNC para América Latina.
De un desafío complejo a un sistema real
“VISEC no es un piloto: es un sistema real, construido por toda una cadena de valor. Su desarrollo demuestra que, cuando productores, empresas, gobierno y sociedad civil trabajan sobre una infraestructura común, es posible avanzar desde la intención hacia soluciones concretas y aplicables a escala”, señala Josefina Vecino Beague, Coordinadora general de VISEC para TNC Argentina.
Para Vecino, lo que distingue a VISEC de otras herramientas de cumplimiento corporativo es justamente que no le pertenece a nadie en particular: “Se trata de una infraestructura compartida por todo un sector. El enfoque colectivo contribuye a que el debate pase del cumplimiento normativo de cada empresa a una transformación a nivel de todo el sistema. El rol de TNC fue ayudar a conectar a esos actores, dar soporte técnico y sostener un proceso creíble e inclusivo.”, señala.
Momento de conectar. Durante el evento, los participantes tuvieron la oportunidad de aclarar dudas con los panelistas. © Jonathan Grassi
De Argentina a la Semana del Clima en Nueva York
Para TNC, VISEC es la prueba de que un desarrollo nacido en Argentina puede convertirse en referencia para otros países que enfrentan el mismo desafío.
“Argentina fue durante mucho tiempo la despensa del mundo. Hoy, con VISEC, también se está convirtiendo en un caso de referencia global sobre cómo producir con trazabilidad. Eso es lo que llevamos a Nueva York”, señala Paula Caballero.
Para Caballero, el valor de VISEC está en el modelo detrás del sistema tanto como en la tecnología. “VISEC demuestra que cuando productores, gobierno y ciencia se sientan en la misma mesa, es posible construir sistemas que cuidan los ecosistemas y al mismo tiempo fortalecen la competitividad de la producción argentina. Por eso hoy este caso se comparte con el mundo”, agrega.
Fuente: The Nature Conservancy
